Caminando por la playa con mi intima amiga la soledad
Me preguntaba:
¿Por qué tuvo que ser así?
El se marcho y vacía me dejo
¿Por que este inmenso amor tuvo que llegar a su fin?
No lo logro comprender
¿En que falle?
Todo lo que estuvo en mis manos intente.
Moví la cabeza de un lado a otro diciendo ¡No, no, no!
Mi corazón palpitaba desesperadamente en ese instante,
Los ojos se me cristalizaban… pues no quería dejar salir mis lágrimas.
Pero… ya que, mi frío pensamiento era más débil que el sentimiento.
Puesto que mi alma aún no te olvida, mi cabeza recuerda todo aquel ayer y mi ser aún es débil frente a tu presencia.
Te amo, no lo niego.
Te amo, con el corazón lo siento,
Te amo, es el sentimiento que a ti me ata.
Esa bendita sensación es la que me complica huir de ti.
Después de todo me deje caer sobre la arena,
Me quede observando la impactante puesta de sol.
Jamás había visto una igual!,
Me abrasé y pensé:
Ya es hora de retirarse de la batalla
Disfrutar su felicidad y encontrar la misma,
Es difícil, yo lo sé, pero abriré mis ojos e intentare ver más horizontes.
Pues ya se que el no volverá a ser mío, el no es mi príncipe azul,
Ni la media naranja que un día yo creí.
Duele amarte tanto, duele como una daga clavada en mi cuerpo,
Duelen tantas ilusiones y sueños rotos,
Duele la realidad,
Más sin en cambio un día llegará mi inmunidad hacia el dolor que causa tu esencia.
Y volverá mi alma a no depender de ti.



